Estimadas majestades¨: Quizás por un problema de papeleo os ha llegado la errónea idea de que quiero refrescar mis habilidades al volante en unas clase tuteladas. Aprovechando la providencial ruptura del pie de mi marido me lo habéis colocado de copiloto y, como el no puede conducir, esta atento a todas mis maniobras. Esta mañana hemos tenido conducción en carretera nevada. Me toca los botones( y una cosa que rima) él y me va diciendo cuando acelerar, frenar, torcer y parar. A primera hora he salido sola, he subido rampas y he cruzado carreteras estupendamente. Más tarde lo he hecho con el copiloto, que habéis tenido a bien ponerme y he acabado hasta los cojones ( conduciendo se pueden decir tacos).Me dice las indicaciones con mucho cariño y también toca unos pedales imaginarios que él no tiene..después me dice ¨lo estas haciendo muy bien¨y cosas muy amables, pero yo he pasado mucha tensión..y aprovechando que iba sin rimmel me he puesto a llorar. Él se ha quedado muy sorprendido porque dice que ¨¨no pegaba nada que llorara¨. Yo le he dicho que era eso o derrapar y entonces ha agradecido que me diera por es opción. Me idolatra por el efecto sorpresa.
Este cursillo de conducción me esta haciendo la misma ilusión que unas MBT o algo de electrónica. Es decir, ninguna.
Un saludo.







