En la sede social de la APIA reina la calma. Pitu Elósegui lee la prensa, lleva una graciosa camisola de flores que compró en el rastrillo y unas alpargatas pintadas a mano con un sombrero de paja a conjunto. Se distrae a menudo con sus pensamientos y queda con la mirada suspendida, como una abubilla en celo. "Llevo un verano pésimo -medita- se antoja increíble mi resistencia al envejecimiento ante la cantidad de problemas que me acosan". El frente de juventudes de Guadalmina presidido por Marsa Cifuentes (74 primaveras) recibió su primer mazazo en julio cuando se enteraron de lo de la Campos.Lo peor no es que la presentadora visitará Guadalmina, lo peor es que había visto como varias de sus compañeras de bridge habían claudicado ante semejante individua. Ante la idea de que Terelu visitara a su madre, con un palabra de "honor" y sus ebúrneos brazos de estibador de Hondarribia, Pitu, temblaba.
"El dinero ha cambiado de manos - piensa- los ricos se atan a los árboles, las duquesas se casan con funcionarios...menos mal -suspira- que el reciente descubrimiento de la APIA brinda una esperanza al buen gusto y a la lucha contra el "terelulismo"imperante". Después llora.
La nueva temporada de la APIA ...comienza.


